Niña de Jerusalén sufre quemaduras de segundo grado al romperse un juguete blando

Una niña de siete años de Jerusalén sufrió quemaduras químicas de primer y segundo grado después de que un juguete blando relleno de gel, repartido en su campamento de verano, se rompiera sobre sus manos y una pierna. La familia acudió a Hadassah Ein Kerem cuando el enrojecimiento empeoró durante tres días y formó grandes ampollas. Los médicos la trataron bajo sedación, desbridaron y vendaron las quemaduras, y señalaron que el juguete no había sido calentado. Hadassah recomendó retirar el material de inmediato, lavar la piel con agua corriente y acudir a urgencias ante dolor intenso, ampollas, una zona extensa o contacto con los ojos.