El arrastre de una tubería del Gran Cañón cierra alojamientos y amenaza cientos de empleos

El Parque Nacional del Gran Cañón ha cerrado hasta nuevo aviso todos los alojamientos nocturnos del Borde Sur después de que inundaciones repentinas inutilizaran la tubería Transcanyon. Cientos de habitaciones no están disponibles, lo que altera miles de estancias previstas, mientras el parque sigue abierto para visitas diurnas y se llenan los hoteles de la cercana Tusayan. Expertos en turismo afirmaron que un cierre prolongado podría amenazar cientos de empleos de servicios y costar cientos de miles de dólares en ingresos locales. La tubería de 12,5 millas abastece a unos 2.000 residentes permanentes y a millones de visitantes anuales; cerca del 40 % quedó dañada y ya estaba en marcha un proyecto de sustitución de más de 200 millones de dólares.